sábado, 19 de febrero de 2022

Un sentir contraintuitivo

Este sentir absurdo ilógico
circunda y hace de sí
una burbuja que enajena
un sinfín de hechos ficticios,
una infinidad de casuísticas
y cuentos falaces.
Y no conforme,
el bucle termina en 
un colapso emocional.

El caso base es negativa por defecto,
un nuevo paquete de pensamientos
que se resumen en falsa nostalgia.
Esa burbuja aún no revienta
aunque pocas cosas más pueden pasar.

¡El sentir ha mutado!
y es ahora una especie 
de tragedia donde no la hay,
la intersección donde se cruzan
el miedo, la pérdida y la duda
cuando  ni siquiera
nada de eso es verdad.

Es un sentir preliminar
que pretende persistir 
en contra de la objetividad.

Y yo solo grito desde adentro
que la burbuja implosione a la nada.
Porque mientras siga en pie
mis ojos miran solo sombras
de lo que es la realidad.

lunes, 10 de agosto de 2020

Villanos a propósito (04/2020)

Casi próximo y al mismo tiempo lejano 
el sosiego de la humanidad está,
sin miedo y sin pena
con una condena inminente.

Que no nos hemos sabido comportar
sobre la pertenencia del alma de los vivos,
existiendo como una especie con supremacía
sobre las demás.

Más o menos comodidad
definen nada menos que más desigualdad.
Mientras tanto, 
el mundo y sus recursos
a nuestro servicio están.

Tenemos ahora el papel de villanos
por ignorarlo a propósito.
Y ser más cruel no existe
cuando como especie
el precio lo ponemos
y es lo que importa.

Todas son teorías 
que dejan a un lado el autoexterminio
pensadas en seguir 
con las riendas del mundo bien sujetas.

Elegir un nuevo rumbo
es un esfuerzo mínimo 
que se convierte en lujo
si formas parte de ellos.
Ellos, los que le han puesto 
precio a lo inconmesurable.

Al mismo tiempo ríen y lloran
los estirpes del porvenir.
¿Una depuración forzada?
A los ojos del mundo actual:
selección natural, solución fácil 
y efectiva para seguir con el plan.

¿Quién mandó a definir
las cosas como están?
Discrepo cuando miro,
siento, oigo, y soy consciente
cuando fallas son las que admitir
para ojalá redefinir 
el verdadero propósito
de nuestra coexistencia natural.

jueves, 23 de enero de 2020

Soledad a mi

Una victoria para los malos momentos,
pero una total derrota para los brillantes.
Soledad a mi, me extrañaste.
Pero, si yo te dejé volar,
pulular por otros destinos,
que conozcas distintas realidades.
Ahora has vuelto con las buenas nuevas,
con las malas de siempre
y que las atesoras para verme igual a la vuelta.
Tu propósito es incierto,
quizá deba someterme,
y decifrar así lo que depara tu compañía.
Un paquete de soliloquios
autoflagelantes, letales para la conciencia.
O ¿quién sabe?,
un par de nuevas fuerzas,
que me llevarían a
descubrir lo oculto a plena vista.
No lo sé,
pero reconozco que tu trabajo es duro.
Porque no puedes ser parcial,
debes estar junto a ambos lados,
ambas caras a la vez.
Muchas veces sé que has logrado,
la mancomunidad entre emociones,
pero también hecatombes y cataclismos.
Solo espero,
que seas lo más justa para bien.
Aunque, la verdad, no lo dudo.
Al cambio es un total de un monto
que se paga con tiempo y reflexión.
Apóyate de la sabiduría,
llévanos a interiorizar,
sentir la vida plena
y haznos felices.

lunes, 18 de noviembre de 2019

Represión jugosa (la oportunidad que nunca llegó)

Lo que yo veo,
lo que yo siento,
se desmorona a pedazos.
Una ilusión,
un vago deseo
camuflado,
desesperado.

El caos lo comprende,
además de todo lo conocido,
son momentos inevitables
donde todo parece incierto,
todo efímero
y eterno a la vez.

Como cuando uno desea volar
y no puede.
O mejor,
no debe,
porque el mundo
va a otro ritmo.
En el que 
en esa realidad alternativa
no logras,
no vives,
no sientes,
no eres quien para juzgar,
ni el forjar de tu propio destino.

¿Qué clase de vida es esa?
Pseudo-libertad,
cuasi-felicidad limitada
¿en qué momento se verá justificada?
si todo lo que parece verdad 
no es más que una vil pantalla
para todo aquel que nunca tiene beneficios.

La oportunidad que nunca llegó,
luego de noches de desvelo,
a la espera de un momento de lucidez y esmero.
Gracias por no aparecer al final,
solo he notado ahora que ese no es mi camino.

¿Dónde se supone que debo ir ahora?
¿qué se supone que haga?
las reservas de calma y pacifismo se agotan.
¿Acaso el mundo prefiere verme gritar?,
¿agitar y ser tomado como loco?

No se trata de una simple ocasión,
esto se repite, y se repite,
como una maldita y sucia costumbre.

Represión silenciosa,
jugosa para los que acostumbran
a utilizar otros medios.

¿Qué recompensa hay 
al tratar de ser justo?
si la misma justicia 
detesta la ética ficticia
del ser humano.

No está en mi código pisotear a nadie,
sino librar una batalla conmigo
y las adversidades.

Estas letras son para los que luchan
bajo la sombra del olvido,
los guerreros que batallamos en contra
de todo el asqueroso sistema.

martes, 5 de noviembre de 2019

La muerte disfrazada de vida en su baile


Siento una chipótlica necesidad
de añadirle sabor a esta tortillezca vida.
Colocarle cilantro y cebolla
al taco al pastor existencial.
Ser la piña que suma y la crema que atenúa
mis picantes ganas de renunciar.

Tendría que ser sobre la trajinera Catrina
el remar y remar hacia mis sueños,
contando cada escalón
como un logro individual
a la cumbre azteca piramidal.

Despegarme de la cima
por el fuerte soplo tigrezco del viento,
y luego descender en espirales de colores,
soleados, "voladores",
con antenas crocantes y gotas de limón.

Llevar mi imaginación a lo perplejo,
y lo dorado del ambulante papel picado
se quedará en las memorias
de los perfectos calaverezcos momentos.
Uno a uno desgranando el elote del porvenir.


domingo, 7 de julio de 2019

Silencio definitivo (12/2007)

Mientras el silencio invade el instante, tu recibes de mi:
Un momento tardío,
un falso sosiego,
un halago descrito con nada
y un algo que quisiera decir.

La causa es injusta. ¿Cómo puedo amar sin hablar?
Y es que si tengo tu sí preguntaría confiado...

¿Me permites amarte enamorada?

martes, 12 de septiembre de 2017

Epinefrina letal

07/2017
Porque para mi, ultimar un detalle
representa un inicio a una aventura
donde el tiempo toma su rol
y con este las siguientes emociones:
ansiedad, vértigo, adrenalina y hasta fobia
mezcladas en un cóctel de endorfinas.
Sustancias cerebrales,
una sensación de casi amor,
del tipo intenso que deja de lado al fatalismo.

Vivir al límite, espero que no me limite
porque soñar despierto es lo mío,
y necesito estar despierto para eso,
ya que ese cóctel puede ser mortal
como una granada al pecho
reventando en calma absoluta
la bomba de sangre de mi cuerpo.