lunes, 6 de septiembre de 2010

Del método para construir un gran amor

Sin embargo cuando se ama, no se necesita callar,
se desecha el lujuriar, desentender, precipitar y olvidar.
Se respeta ser constante, no hacer nada artificial,
no mentir, no tentarse, sustentarse en la verdad.
El amor es con cariño, con toda sinceridad,
con pasión, constancia y realidad...

martes, 31 de agosto de 2010

Ignominia y algo más

Devorado como antes por una mirada cualquiera, él sufría, pero con despreciable intensidad; no fue del todo similar. 
Aún así latía algo apenas, como de especie vulgar, de grotescos rasgos ajenos a su ajena voluntad, fue ignominia la verdad, eso fue todo y nada más.
Algo antes que a alegría supo, algo más bien casi moral, ahora un poco imperceptible; ignominia no fue todo, fue también quizá algo más.

sábado, 28 de agosto de 2010

Comatose

No pasa nada, nunca se sabe, él no lo sabe. Todos lo viven, él lo respira, nadie lo mira. Solo depende, no está consciente pero lo siente.
Esta perplejo y ahora lo sabe, ahora lo intenta. Despertar busca, no lo consigue, algo le impide.
Pero es ahora que lo lamenta, ¿quieren que mienta?. El pesar duele, nada consuele, siento que muere.
Muere y muere en su agonía, dejó atrás la fantasía, y el dolor que es sutil, leve y fútil ya no se siente, solo se mira.

martes, 17 de agosto de 2010

InfiMal (fragmento)

Entonces caminaba solitario por la calle, en busca de huevos para tibiarlos en el desayuno. Vehículos vacíos puestos de acuerdo para acumularse. En esa intersección inventaban un caos imperceptible, todos estábamos acostumbrados a eso. De molestarle, no, pero estaban tan vacíos como un tronco roído por termitas, casi deshabitado. 
No hay menor idea del porque se cruzó en su mente esa irremediable situación pero de algo estoy seguro; el día estaba frío y sus pasos estaban lentos, como no queriendo avanzar, estancándose en el inmediato pasado. 
No es fácil vivir solo recordando, inclusive los pasos que se dan en segundos se olvidan, y la mente, su mente, maquinal en sus acciones, le resta solo pasarse de revoluciones recordando, mas no viviendo el presente.
Pobre hombre, un ínfimo mal cercaba su vida. 
Ojalá él pudiese transportar la preocupación del pasado al presente. 

jueves, 12 de agosto de 2010

Cortometraje


P.P.: luna henchida y pino aubérrimo,
P.M.: colosales e infinitas estrellas,
P.G.: frío casi visible.
Diafragma abierto, pupila dilatada, sensación descomunal.

Marquesina blanca, chaqueta roja de color, una hermosa mujer y un hombre.
Reloj de agujas 7:49, agua en el pavimento, y a las 8 un taxi amarillo.
Toma de 11 minutos que duraban siglos, años luz de supernova, calor de un sol infinito.

Desgarrador delirio, melodrama de un solsticio, cruel memoria de un bisoño inexorable.
Filme en bucle infinito, en su mente, en su alma, casi siempre él conmovido.
Aguardando impaciente una nueva segunda toma, por los errores cometidos; el maquillaje erróneo corrido.

La cinta había terminado, casi inexistente, al inicio; cortometraje inevitable porque la actriz se deshizo.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Mutacional 1

A diario su piel cambiaba de color.
Un día verde, un día azul, un día rayado, de pastel, otros blanco y negro, en sepia, negativo y tricolor. Mutar explícitamente denotaba vanidad, rara especie de multipolaridad.
Ser visto, tratado con atención, a veces bien a veces mal, para ese loco infame incompletamente claridad.

Ha tenido suficiente, pero es sentar su mente en un color algo que no le cabe duda, es difícil de lograr, difícil de realizar. Difícil de mitigar se ha vuelto él, aspereza al fijar su tonalidad para hoy y para siempre, la combinación perfecta de emociones, un traje eterno de llevar...

lunes, 9 de agosto de 2010

Desconfianza

Página en blanco suplicaba el momento, él mientras tanto sugería un silencio, al menos un minuto por los cuentos, por los descalzos lamentos, decepciones y tormentos.
Más que todo por la lástima que a menudo presentaba augurios de un falso silencio, uno como a las espaldas, entrañable y doloroso más que nada.

Ya no vale ni la pena, porque todo es un supuesto, algo de poca importancia, al menos lo es para el resto.
Esta página al final no está en blanco sino en un tono amarillento, escarnecido por los de cerca y los de lejos, él prefiere compasión, compasión para el resto.